• POR EL PROFESOR CRESCENCIANO LUQUIN CORRAL

FILOSOFIA QUE HUELE A PUEBLO POBRE…


El personaje de quien hoy hablaré llega este pueblo huyendo del hambre y la miseria económica, su tío Facundo platicaba… que “allá en el pueblo había mucho que comer, que vestir, que beber, -¡pero nunca le dijo que había que trabajar!- ¿Su nombre? “Nunca lo supe, nunca le pregunté” pero, ¿ Su nombre?... ¿a quien puede interesarle en este mundo individualizado alguien asi?... ¡ni siquiera es una estadística por no aparecer su nombre en el Registro Civil!... Mas sin embargo… ¡lo llamaremos “Crucito, si, Crucito a secas!”…

ÉL Nació en alguno de los ranchos cerca de Cuanajo, pero desde muy pequeño emigró a Pátzcuaro, huyendo de la miseria y orfandad…. sus padres murieron víctimas de la terrible “Influenza Española”, peste que azotó a nuestro país en el último tercio de la segunda década del siglo pasado… Según datos muy conservadores, revelan que fueron 30 mil muertos, aunque los historiadores son escépticos; también fuentes norteamericanas reportan 300 mil aunque “El Universal cabeceaba un titular en 1918: “¡Más de medio millón de muertos… deja su Majestad, La Influenza!”; destacando haber sido más mortífera que la las balas de La Revolución”, Pero los números que le atribuyen a La Influenza!: ¡Nada menos que 432 200!; El cólera 300,000; La Viruela 70 000.Haciendo la sumatoria nos da la cantidad de ¡¡¡802 200 almas que rindieron cuentas al Creador!!!: ¿Culpable?: ¡El “Supremo Gobierno!”, por no aplicar las medidas correspondientes, al estar más ocupado con las recurrentes crisis políticas…

Don Crucito era muy expresivo y ameno en su decir, ¡más cuando su plática era acompañada de un “chinguirito”, referente a esa terrible epidemia nos platicó: “Allá en mi tierra estaba cañón la moridera de gente, el caso es que algunos los sepultaban moribundos, como aquel que estaba sepultando a esposa que “tovía” estaba viva… se negaba a que le echaran la tierra y el hombre le decía enojado >>¡Cerra il sojo qui aí va el tierra, que dirá Tata Pagre qui istamus juegando!…>>”

Don Crucito presumía ser hombre de mucho mundo porque sus andancia lo llevaron a diferentes partes, comentaba que anduvo trabajando cuando iniciaron los trabajos de construcción de la Presa de Infiernillo y en uno de los pueblo había un presidente municipal… … “De plano bien “inorante” con decirles que un día paso por allí un gringo en su troca y que sale una “cucha”, la atropella y la mata, así apareció el dueño pero el gringo no le entendía (o se hacía) y fue a quejarse con la señora Autoridá que se sentía bien fregón, rápidamente hizo gala de su “ingles”: >>¡A ver tu mister, run run matar coy coy; tons tu pagar, pagar!>> ¿Como ven ese autorida?... ¡mero si hablaba ingles!…

Crucito era muy católico y decia saber mucho de religión. Cierto día estábamos en La Plaza Grande” al calor de un “Caballo de tres cuadras” que había conseguido en la tienda de “El Picos” nos dio una muestra de su vasto conocimiento religioso:

“ ¡No, la mera verdá ustedes no conocen nada de religión!... porque >>son ratones de un solo abujero>>… yo soy muy <<estruido> porqui he andao en munchos lugares…¡ me caí que ustedes no saben cuándo Lutero le dijo a Calvino que convenciera a San Agustín que jalara con ellos!… … ¡fijense nada más como San Agustin corrió a Calvino de su casa: Un dia Calvino se encuentra con San Agustin y le dice…¡ Oye San Agustin! –¡Invítame a cenar a tu casa!... ¡cómo no, Calvino!,-dice San Agustin-… ¡te espero a las ocho! “… “Entonces San Agustín rápidamente se fue a preparar la mesa poniendo en ella un puño de sal, otro puño de cal y una copa de vino… al llegar Calvino y sentarse a la mesa devisó el mensaje… sin mas dijo: ¡Ta güeno San Agustín… ¡me voy!... “Sal, cal, vino ¡¡heeee!.. ¿ni le entendieron edá?! ¡son pues unos inorantes, dialtiro!”

En otra ocación El Crucito andaba “mas “turnio” que de costumbre y nos platicó…” Ora si anduve como rico pus me jallé un <<ojo de gringa>> y me compré unos <<Pilis Morris>>y que me voy a <<echar un palito>> al <<Nicho>>” ¡Que paso Crucito, que pasó! “¡No, no sean mal pensados! así le llaman a un chínguere “que le <<bullen>> con un palito y que venden en la cantina que está allí nomas, antes de llegar al “Hospital Civil”… pos aí tienen que allí mero que encuentro con mi compa Primo, si ¡aquel que es ejidatario… y en la platica <<¡que salimos aparte!>>…

“Él me alegaba que mi tío Meño fue bien menso por que no quiso las tierras que el gobierno de Don Lázaro Cárdenas le daba… que mi compa en cambio tenía mucha tierra y “la daba a medias” porque él no sabia sembrar, el es albañil… ¡Y que me hace <<enmuinar>>!... ¡como yo soy muy <estruído>>!… ¡que lo pongo en su lugar!: “Ire mi amigo,… usté se va recondenar en los cochinos infiernos!... yo le aseguro que mi tío Meño orita tá en cielo porque él no <<asetó>> lo que nunca le costó… las tierras siempre fueron de los Señores Ricos!.. ¿Qué cree que no me acuerdo lo que decían los Padrecitos en la Misa?... ¡mi tío Meño era bien católico por eso no asetó!.. …¡Decían bien clarito a los que ya habían acetado: <<¡¡¡Restituir ó Condenar!!!>> ¡Que me lo dejo bien chato y que me salgo a seguir chupando en la cantina de “<<Tio Paz>>, ¡faltaba más!”...

Platicaba cierto día el Crucito: “Un quince de Setienbre <<estabános>> con otros <<compitas>> festejando la Independencia en la plaza Grande… ya casi eran las cuatro de la mañana y por ser “Dia Libre” los gendarmes no tenían que decir nada, pero como es un “inorante” El Cabo Salú, llegó a amenazarnos: <<¡Se retiran o me los cargo!>>… -yo traía un <<cancionero Picó>> y como tampoco el Cabo Salú sabía leer, que le digo: Ire, Cabo Salú, esto que traigo en mi mano es la ley… y bien clarito dice que por ser dia de la Independencia es libre; todos podemos hacer lo que se nos pegue la gana, pero como como usté es un “inorante que no sabe leer”, por eso no respeta… ¡Que se me enoja diciendo me vale ma..e tu ley!…, ¡jálele pá la grande… en un descuido que me le escapo y ¡a correr!...

Me persiguieron hasta la pila de San Miguel!... que le doy pál 2 de Abril… veo abierta la casa del <<Maístro José González>>… ya su esposa andaba barriendo la calle y… ¡compermiso! ….. luego, ¡que me asomo por una ventana!:… ¡Cabo Salú,! ¡ Cabo Salú!, me la pe…ste tú… ¡Mira Cabo Salú, aquí está la ley y dice que no te puedes meter a una casa a arrestar!... ¡me la pel…ste Cabo Salú… ¡Por eso mis muchachos!, –nos dijo- pongansen a estudiar la ley,… ¡¡¡pá que sean como yo!!!… ¡muy <<estruidos!!!”>>

Crucito se desempeñó en varios oficios: peón de albañil, cargador… pero cuando <<agarraba la briaga… ¡de nada!.. Si tuvo esposa, pero… “dios no me dio hijos” – decía con tristeza- “Yo creo que si los hubiera tenido, mi destino sería otro… cuando no le doy dinero a mi vieja, ella se las ingenia vendiendo tortillas… y a veces cuando salgo <<fueras>>, ni cuenta se dá… hemos vivido en varias partes… “La Cencion”, La Cruz Verde, Por el Rastro… en varias… ¡Si, si de arrimados”!.. aí tenemos un petate y <<unas pichas>>… dice doña Julia Rivera, la de fonda que yo tan <entiligente>> no debía vivir así… ¡pero! ¿Qué le hacemos?... así lo quiso el destino y, ¡ni modo!”...

Y, su final fue como el de muchos ciudadanos sin fortuna, sin mayor compañía que unos piadosos vecinos y un séquito muy reducido de sus “compitas del chupe” que pidieron “la coperacha” para comprar el “cajón y la cera”… iniciaron el cortejo arrastrando sus pasos avanzando… cansada y lentamente guiados por el sonar de las campanas de aquel templo que doblaban a duelo… acompañando a aquel hombre que vivió la vida a su manera… que compartió sus aventuras como una forma de sentirse útil,” naciendo como si nunca fuera a morir… muriendo como si nunca hubiera vivido”…

#patzcuaro

20 vistas
  • Facebook - círculo blanco
  • Twitter - círculo blanco

© 2020 by iDrXavier